Te pregunto a diario
y es que no entiendo
cómo es que contigo
las cosas son tan distintas,
cómo es que siendo tan fría,
me volví cálida con solo escuchar
el sonido de tu voz.
Cómo es que cada día
te necesito más y más.
Y ahora solo quiero verte feliz
y si estás triste,
siento la tristeza también en mi.
Algunas veces
no logro entenderlo,
pero sé
que ahora que te tengo,
no quiero soltarte jamás.
