Un día despiertas con todas las heridas cerradas, sin marcas, ni cicatrices, incluso se nota en la sonrisa y en la mirada lo bien que estás. Son esas segundas oportunidades que valen oro.
Vivir solo cuesta vida, y aquí estas, dejando un mar de ideas, pensamientos, vivencias, entendimientos, preocupaciones, misterios, soltándolo todo para sentir a pleno el aire fresco de la nueva mañana que te da la bienvenida a tu nuevo día.
No dejes jamas de soñar querida, porque ahí es donde brota la semilla.
Tortuga Rosada
