Reflexion ando

El amor de ahora. Y quiero que sea de toda la vida.

Hola! Acá estoy, no son días normales para nada. Creo que desde que empezó el año… bueno mejor decir desde que existo. Nada es normal, pero no voy a entrar en eso.

Me la paso cambiando de estación, pero siempre termino escuchando la misma música, que increíble como no cambian algunas cosas. Pero yo si cambio, bueno… dentro de lo que soy. No? Buá, mi cabeza tiene muchas ganas de filosofar sobre todo hoy. Es que cada tanto, se me revolotea el cuerpo, es como que si mi mente diera un giro 360 y lograra experimentar emociones y ejecutar pensamientos que no venía prestándoles atención entonces es como una experiencia nueva al final.

Pensar. Que cosa no? Ahora por ejemplo, al lado de la estufa, con cajas de mudanza, pensamientos que reflotar, emociones grandes por más nuevos comienzos. Miro para atrás, hago 365 días, hago mil y como cambia todo. y al mismo tiempo nada cambia. Sigo siendo la misma loca que baila descalza una canción que nadie conoce, y aun así soy feliz. Soy la que le apasiona ese segundo de vida en un día de lluvia a la mitad de la ruta.

Nunca tenemos idea a donde vamos, ni siquiera cuando tenemos la intención de hacia donde caminar. La vida es este instante, y luego se acomoda sola hacia dónde corresponde ir. Algunos días de porrazos interminables y otros de aprendizaje calmo y regocijo.

Yo no entiendo cómo está especie logra ser tan idiota y aprender de la mierda. Pero mientras intento entender porque a veces jugamos con fuego solo para quemarnos, hoy me dediqué a entender porque soy feliz. Y así me di cuenta que mientras yo quiera serlo, nada me lo impide. Y si, en el camino me da rabia algunas cosas, porque además de todo lo bonito soy tan mecha corta, que exploto como nunca por una hormiga igual. Que intensidad de mujer. Pero con la misma intensidad puedo hacer maravillas, así que eso ahora está equilibrado.

Me río de solo pensar que quizás estas leyendo esto y no entiendes a donde quiero llegar. Pero es esa la cuestión, aún no quiero llegar a nada. Estoy bien donde estoy; y no hablo de comodidad porque generalmente-habitualmente cambio todo de lugar si me siento incómoda. Sino, que por acá ando bien.

Ahora, vamos al resumen.

Se cierra otro ciclo, y quizás Tortuga no vuelva más, o si. No lo sé. Pero lo dije tantas veces, es hora de cambiar. Y si ya estás en ese modo, mejor porque la vida es una sola y más resumido aún es este instante. Estas gastando tu vida en leer esto, entonces tiene que ser lo más emocionante que pueda porque es lo único que estas teniendo ahora. Y así de intenso es todo.

Ahora. Hoy. Ya, mejor les digo que vivan y ya pero siempre es el mismo verso.

Y nunca terminamos de entender para que estamos y quienes somos. (Por suerte).

Hasta luego,

Tortuga Rosada.