Mi cielo

Estábamos sentados en la puerta del cielo juntos mirando todo lo que habíamos construido en estos años. Resulta que de cuatro pasamos a seis. Fuimos más cómplices del atardecer siempre, preferimos hacernos el amor hasta con el pensamiento, la intensidad de ser amor de la vida nos dejó siempre un paso adelante de todo lo que se venir. La hermosa sensación que que no hubiera temporal que dañara todo esto era una de las hermosas sensaciones que tuvimos en la vida.

Tortuga Rosada

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