La semana

Domingo. Es hora de despertar. Tus besos empiezan a invadir y con gusto me voy acurrucándo en tus sentidos.

Lunes y comienza la semana que nos espera llena de aventuras, porque así decidimos vivir.

Ni los poemas más bonitos pueden distinguir tanta realidad, no existe un color para pintar este sueño hecho realidad. Muchas veces me quede dormida pensando en quien sería en este mundo tan caótico la persona para compartir mis días, quien estaría dispuesto a compartir su vida conmigo. Y es mucho. No es algo de pensar rápido. La vida y el tiempo es el capital más grande que tenemos, y muchas veces lo derrochamos en malas decisiones o en errores por no pensar claro.

Es qué hay un crecimiento personal qué hay que hacer antes de tomar este camino, y no es que cada historia sea igual, porque claramente no lo es. Las modas y culturas van cambiando, las generaciones se re inventan y todo cambia.

Creo que estar solo es una de las maravillas más lindas de la vida. Pocos se atreven a enfrentarse a uno mismo, veo muchas personas buscando compañías de alquiler solo para no revelar su propia verdad y liberarse. Es mucho más jodido el remedio que la enfermedad. Cuanto más ignoramos la lastimadura, más se infecta. Nada es perpetuo, aunque quieras. Es imposible.

La evolución de cada uno, la determinamos cada día.

El tiempo que determinamos en enfrentarnos a nosotros mismos, que decidimos mirarnos a los ojos es el tiempo mejor gastado de la vida. Querer ser mejor, es la evolución más bonita de cada uno- estar en sintonía con el corazón, ser empatico, querer aprender. Que bonito.

Ahora, en este maravilloso presente, toca siempre ser uno mismo, porque como dijo mi papá en sus primeros escritos con 12 años…

“Se tu mismo y no guíes aquel paso,

escucha tu andar y recoge su voz,

que será tu canto”

Feliz vida.

Tortuga Rosada.