Así cómo cuando estamos con los pies en la arena, viendo cómo el agüita del océano parece jugar contigo, va y viene, te toca y te deja… vuelve y se lleva un poco de arena, de esa que está debajo de tus pies. Te vas hundiendo poco a poco, pero estás ahí, disfrutando del silencio … Sigue leyendo Refrescante.
