Caminaba entre el pasto, me llegaba a la cintura, mis piernas acariciaban los yuyos, y ellos a mi piel. Mis manos bordeaban la cima de la naturaleza y el aire soplaba en mis oídos, hamacando mi pelo hacia atrás, como dejando la senda del camino que recorría.. un poco de cosquillas que le recordaban a mi sistema nervioso que se mantuviera en alerta..
Silencio.
Caminaba, mi pollera bailaba, mis pies en tierra firme, barro y agua, naturaleza. Mis pulmones llenos de oxigeno verde, llenando mi organismo de pureza y verdad. Una y otra vez respirando profundo.. oxigenando mis ojos, mi pelo, mi piel, mis órganos mi vida..
Silencio.
Mi corazón se sincronizo con el sol y el aire, mi piel se mimetizó con la hierba fresca y las flores.
Silencio, vida, calma.
..y así me volví árbol viajero, y mis ojos se volvieron verdes.. recordándome mis raíces naturalmente terrícolas y humanas, de sabia y oxigeno.. de vida y amor.
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