Todas las veces que quise expresar mis pensamientos, terminaba prefiriendo tomarme un vino, o prender un cigarrillo. Mi mente lograba generar diálogos, escribía mejor de lo que pensaba cuando estaba en trance. Mi piel se erizaba esuchándome a mi misma relatar un pensamiento. La idea nacía siempre de algo real, y se transformaba en algo … Sigue leyendo Expreso.
