Cuba.

Aproveche el silencio de la habitación para ponerme al día conmigo misma. Después de la ultima aventura me había quedado una inmensa cantidad de pensamientos flotando en la cabeza, que no tuve tiempo para pararme a pensar en exprimirlos y sacarles el jugo- Porque aun tenía la piel de gallina por todas las cosas que había vivido en esos 8 días.
Uno cuando va de viaje, no se imagina en absoluto lo que va a vivir. Si bien tenemos la posibilidad de encontrar en la red fotos, experiencias de otras personas, opiniones y anécdotas, pero nada se iguala a vivirlo piel a piel. Es como cuando te cuentan como fue un show, lo lindo que es estar enamorado, o cómo quema el sol.. Aunque tengamos las palabras exactas y podamos llegar a una transmisión al 99% de la situación, vivirla no tiene comparación.

Podría limitar mis palabras sabiendo de ante mano que no podría jamas encontrarlas justas para describir lo hermoso que fueron esos días en Cuba, y todo lo que aprendí. Aún estoy un poco muda, y no puedo decir mas que “hermoso” cuando me preguntan como pasé.. Por que al mismo tiempo, pasaron otras cosas internas en mi que hicieron que ese viaje fuera único.

¿Que es enamorarse? Eso pensaba mientras miraba a través de la ventana del avión volando hacia Panamá. Porque antes no había conocido este estado, será que es cierto que el amor evoluciona, y que cada vez es diferente? O que como las personas cambian, el amor también?; Tiene que ver con los hechos? Que es lo que me pone tan nerviosa cuando lo voy a ver? Porque inesperadamente tengo ganas de abrazar a alguien que hace 5 meses era un completo desconocido. Y mientras veía ese hermoso cielo que me cubría el vuelo, y lo valoraba como tal.. me dí cuenta que el amor en sí, es la aceptación por el otro. Es el respeto, la empatia.
Verse a los ojos es muy fácil, pero sino estamos conscientes de quienes somos, jamas podremos interactuar de forma muy profunda con otra persona. Con el pasar del tiempo, y las experiencias, aprendí que el amor-el querer es algo que no se construye. No es un trabajo el hacerlo. No se maneja en cuestiones de tiempos y reglas. Es algo que uno es capaz de sentir cuando logra ver con ojos de turista, todo lo que lo rodea. ¿Cómo? SI! En mi viaje a Cuba, pude enamorarme de ella, y no tiene nada que ver con la calidad económica del país, ni el estatus social de las personas que ahí viven. No tiene nada que ver con el gobierno, ni el progreso económico-político-social. No tiene nada que ver con sus guerras, ni con sus ideologías. Tiene que ver con pisar una tierra nueva, respetarla como tal, caminar sobre ella, interactuar con su gente, tomar de ellos lo que te dan, absorber su cultura como esponja seca, y dejar que el aroma a tierra mojada te hidrate la piel. Es dejar que los compases de su salsa en la plaza, o un trago de ron te de vida para hacerte reaccionar de ese calor.
Es mirarla a los ojos, y ver a su gente feliz, y quedarse con eso en la retina. Es dejar un poco de lado tu cuidad, para interpretar a otras personas que como tu, como yo, ahí están. Siendo-viviendo. Es conocerme a mi misma, es verme a mi en otro lado, y que me guste lo que veo. Es quererme mas ahí, y otro poco acá.

Una de las cosas que pude decir sin tapujos de escritora naciente, es que ahora entiendo, por que quien visita Cuba, se va enamorada de ella. Y créanme que no es por el lujo, ni las comodidades. Es por eso que te vibra en la piel cuando estás ahí, es ese son que te mueve los pies en tres tiempos y te vas dejando llevar por eso, y es increíble. Si, como turista. Como en 8 días me voy. Es un, te aprovecho todo porque se que no volveré en corto plazo. Es esa adrenalina de querer vivirlo todo, pero al mismo tiempo dejar que la mismísima Habana te sacuda y sorprenda.


En Cuba me enamore dos veces, me enamore de la cuidad, de su gente, de su aire, de su salsa, de su vibra. Pero también me enamoré de él. Porque estuvo ahí conmigo, todo el tiempo. Ya venia con la lección aprendida de lo que había que hacer cuando esto pasara, y a pesar de que creía que estaba preparada, no lo estaba. Porque así es como pasan las cosas. ¿Quien te avisa lo que va a pasar?.. ¿Acaso existe un legajo anticipado, donde podamos ir viendo lo que va a ir pasando? No! La vida se va haciendo al momento, es el minuto a minuto lo que le da la picardía de la vida misma.
Siempre hay varios caminos, y el egímos el correcto, siempre. Él estaba ahí para ser mi turista, y yo soy turista en él siempre. Aprendo de su piel cada dos por tres, lo extraño y lo vuelvo a ver.

Una poesía que siempre quise escribir, la saque en menos de un segundo cuando lo volví a ver, porque es que cuando uno quiere sin retenciones, cuando uno ve, sin poner tapujos, cuando soy yo misma jugando con su risa. Es ahí cuando la magia hace chispas.

Cuba me enseño a valorar, me enseño a querer más del corazón, y usar eso como modo de vida. Fantasmas hay en todas partes, pero algo que no hay jamas, y por eso pocos se atreven a amar de verdad. Son turistas, en su propia cuidad.

Tortuga Rosada

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