Ecuación.

Al final somos todos humanos y estamos siempre dispuestos a correr el riesgo. A veces más caro que otras, pero siempre hay una línea que marca el límite. Somos seres racionales, emocionales y llenos de energía. Estamos en constante movimiento. Tenemos consciencia y memoria. Estamos llenos re recuerdos, vibran emociones de todos los calibres dentro de la piel.

Y aun así, con todas esas variables disponibles, a veces nos equivocamos. Corremos el riesgo y perdemos. Lo maravilloso de esta ecuación que a simple vista parece tener un error, el amor presenta un algoritmo que trae una solución, si la aprobamos esta se vuelve una lección, y la memoria la traerá para hacernos saber siempre que no nos sirve.

Igual a cero.

Cuando traemos dos mundos, dos ecuaciones, dos variables, y las dejamos expuestas en paralelo, es importante, que a pesar de tener variables e incógnitas, igualen. Y la única manera de igualarlas es que su raíz sea cero. Sea parte del todo que trae la nada. Es esa confianza que hay entre los números que hace la perfección de la sumatoria. E inmediatamente ellas, que a simple vista se ven tan distintas, terminan igualadas. No es un jaque, ni es un retroceso. Cada una es como es, pero valora la existencia del otro.

Cuando un vinculo tiene la raíz de ser enredada en la confianza de que cada uno es como es y de esa manera nacerá el respeto, el amor y la comunicación. Ahí es cuando el relacionamiento entre dos personas se vuelve uno.

Incógnita.

Es la variable que tiene la posibilidad de esconderse para dar paso a el arte, tiene la capacidad de transformarse en quien queras que sea, para que esa ecuación viaje por múltiples variables y encuentre su resultado, algunas veces equivocado, pero siempre acertado, pues las matemáticas son perfectas, si solo si sus números se dejan llevar por la simple razón de ser.

Resultado.

Más escenarios que quedan perplejos ante la inmensa cantidad de oportunidades que tenemos de manejar los números, y aun así siempre damos con el resultado que impone la balanza a equilibrarse. De eso se trata que el vinculo sea parte de una ecuación doble, que las dos partes tengan la libertad de ser, y aun así sean en conjunto.

Continuará…

Tortuga Rosada

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