Hablemos de felicidad. parte 2

Para leer la primer parte de este post, puede hacerlo aquí

Entonces ahora, ¿Donde estas? ¿Te sientes feliz?

Esa fue la ultima pregunta que te hice mientras cerraba la primer parte de una historia incompleta, es que al final las historias nunca tienen un final, sino que van evolucionando. Al ser uno protagonista, es imposible que la historia se termine por completo, son renovaciones, cambian los personajes secundarios, el escenario se modifica de diferentes maneras, pero siempre es la misma historia. Y me temo que eso se nos olvida de vez en cuando… Al ser y estar en continuo contacto con otras personas, dar y recibir. Energía que va y viene, muchas veces se nos cambia el personaje principal por un tercero, o varios, y empezamos a dejar de lado la esencia de esta historia, dejamos de lado al personaje principal, no lo alimentamos, no le damos gracia, ni siquiera lo escuchamos. Lo terminamos apartando a un rincón donde lo dejamos solo y empezamos a hacer algo, que yo entiendo que es una de las características del ser humano de esta era, que es actuar por defecto. Una característica, que sin irme mucho por las ramas no me gusta para nada. Es un sistema de defensa, que muchas veces termina jugandonos en contra.

Que se nos olvida que las actitudes tienen que ser en forma fluida, salir de un sentimiento, o de una emoción. Nacer de una especie de mini robot generado dentro de cada uno que haga y responda siempre de la misma manera, porque una vez eso funcionó frente a un escenario de caos, no quiere decir que sea una buena postura para tomar en la vida.
Por eso creo que una de las herramientas que debemos de desarrollar en la vida en general, es el hecho de ser capaces de entender como reaccionamos en la vida misma, en el día a día, y entender si estamos haciendo las cosas bien o no.

Eso de poder decir y detectar que enojarse frente a “esto” no es lo que debo hacer, me falta empatizar… quizás estoy siendo demasiado bruta/o. Sumiso, quizás? Son muchas las características que definen a una persona, y aunque la definan no quiere decir que sean las correctas. Una virtud se puede volver un defecto cuando comenzamos a ser excesivos con la frecuencia. Es una linea muy delgada la que existe entre lo positivo y lo negativo. Entre lo que aporta y lo que resta. Y no quiere decir que todos seamos o malos o buenas personas, sino que dependiendo de como llevemos nuestro propio aprendizaje podremos estar mas libres de todo eso. Nos podemos volver tóxicos con solo un movimiento.

Entonces, ahora, ¿Donde estas? ¿Te sientes feliz? Esa pregunta tendríamos que utilizarla de cabecera para todos los días. Re-conocerse es la primera fase de todo, y la felicidad es el bienestar y armonía que existe entre el medio en el que estamos, nuestro contexto y nosotros mismos. Es como se mueven nuestros pensamientos, y como se posiciona nuestro cuerpo donde estamos.

Las angustias, los dolores, las presiones, todas ellas nacen de nosotros. ¿Por que? Porque nosotros no podemos controlar al mundo en el que vivimos, pero si podemos controlar como y que hacemos con lo que el medio nos da.

Todo ese proceso entre como reaccionamos, y que decidimos tomar. Es un camino que no se aprende fácilmente, muchas veces tenemos mal tomadas las prioridades de esta vida y cometemos errores tremendos en darle importancia a situaciones que no nos aportan absolutamente nada. Es inevitable controlarlo todo. Estamos en este mundo para vivir, vivir de la mejor manera que podamos, y eso no tiene nada que ver con los objetos que tenemos en nuestra casa, hay un bienestar que es interior. Que esta dentro de cada uno, y si ese no esta en paz y armonía, si ese no hace las cosas bien, nada en lo absoluto podrá ser armonioso.

Equivocarse y retroceder, si. Le puede pasar a cualquiera, personarse para seguir. Indudablemente que necesitamos ser nuestros mejores amigos, y querernos mucho para entendernos. ¿Quien lo haría sino somos nosotros? Pero con la medida justa de enojo, y paciencia debemos formarnos siempre para ser mejores, y olvidarnos que el otro es una competencia, somos todos hechos de lo mismo, y aunque algunos lo hayan entendido y aun otros no, siempre tenemos que tener el corazón dispuesto a empatizar.

En el momento que logres estar feliz donde estas sentado ahora, ese sera el momento en el que lo habrás entendió, y sobre todo habrás comenzado a quererte para lograrlo. Y quizás no sea ese el lugar donde te quedaras, pero si el lugar donde comenzaras a ser mas tu, y menos lo que pretendes ser que en realidad no te define en absoluto.

La felicidad es todo eso que vives cuando estas seguro de ti mismo.

La felicidad eres tu, haciendo tu rutina o rompiendola para darte un gusto, la felicidad son tus amigos logrando sus metas, eres tu bailando con los ojos cerrados.

La felicidad es el recuerdo de haber aprendido la lección.

La felicidad eres tu tomando las riendas de tu vida, sin hacerle daño a nadie.

Un abrazo,

Tortuga Rosada.

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