la vida misma,

unsegundo y vos.

Era la sensación más rara del mundo. Así comenzaba la mañana, a penas me desperté pude sentir un silencio tan profundo, que lograba desbloquear mis sentidos, tenia la mente en blanco, si bien estaba sumamente consciente de mi misma, existía una extraña sensación de libertad en mi cuerpo, que se expandía a mi mente. Me tenia impresionada. No me quería mover, no quería interrumpir esa sensación.

Moví mi mano derecha al medio de la cama, aun con los ojos cerrados, y ahí mi piel se topo con su mano, estaba calentita.

Seguí con los ojos cerrados un rato mas y deje que las emociones comenzaran a navegar por mi mente, al mismo tiempo mi cuerpo iba dando respuestas de conocimiento y reflejo al irse enterando de todo lo bello que esta vida tenia.

Y ahí, quieta en este universo, entendí que estaba viva. Y que con eso, podía hacer lo que quisiera. El poder que te brinda el ser consciente de todo lo que sentimos y vivimos. De como lo procesamos y lo canalizamos. Todo eso nos afecta, y un día, casi sin abrir los ojos, entiendes que hay que cambiar el filtro, que todo puede ser diferente, que el dolor no tiene por que ser mas dolor. Que la felicidad se puede incrementar, y sobre todo.. que aun hay tiempo, y mientras exista vida y tiempo. Todo estará bien.

El amor mueve, las sonrisas sacuden, y la verdad ilumina.

Él dormía, y lo que no sabía, era que lo estaba amando.

Tortuga Rosada.

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