Entonces un día desperté, ahogada en llanto. No sabia ni porque había permitido que ese año se convirtiera en parte de mi vida, me había ahogado tanto que me había despertado. Como si mi propio cuerpo tuviera la idea de despertarme de ese mal sueño dándome un sacudón sin oxigeno. Sentí que me habían quitado un gran peso del pecho, y pude aflojar los músculos, salio todo para afuera, incluso la idea de que alguna vez eso haba sido real.

Tortuga Rosada

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .