Una vida.

¿Que pasa si te digo que todo en unos años cambiará? No te lo creerás supongo. Se nos acostumbran tanto las células a la rutina y a los cambios pasivos, que cuando queremos darnos cuenta ya paso un año… dos… diez y todo cambió.


¿Te has puesto a pensar donde estabas exactamente un año atrás, y donde estás ahora?


La vida no espera, arrasa. Pasa y se lleva todo por delante. Tu postura frente a las situaciones diarias y tus propias aventuras es lo que hará que siempre puedas tener (o no) la capacidad de cambiar de manera armoniosa y de estar consciente de lo que estás viviendo. Sobre todo, para que el resultado de cada acción sea siempre la mejor, la más sana.

La vida está para ser disfrutada, inclusive en sus malos tragos. De alguna manera eso también nos trae aprendizajes y lecciones que luego serán parte de la Flor que en primavera brota y da su fruto.

Es necesario que llevemos la conciencia al grado más despierto, para poder simplemente vivir esta vida y no sentir que los años se nos “pasan volando”


Despertar. Fluir. Sanar. Seguir.

2020, que año.

Tortuga Rosada