Notas de una princesa.

¿Como diablos terminaste acá?

-“Tu vida es mejor desde que me conoces, solo que no sabías cómo ni porque, hasta ahora. Me ves a mi como un monstruo, alguien capaz de lastimar gente, de cosas horribles.”

Solías envolverte en cuentos de hadas como una manta, pero lo que amabas era el frío, escalofríos agudos al descubrir los cuerpos de las esposas de Barba Azul, escalofríos más dulces cuando el Príncipe Azul te coloca el zapato de cristal en tu pie y calza perfecto.

Pero en la escuela las princesas reales te pasan flotando en vientos de otoño, viste el abismo entre las chicas ricas y tu, y juraste dejar de creer en cuentos de hadas. Pero esas historias estaban dentro de ti, profundas como veneno. Si el príncipe azul era real el podría salvarte, necesitabas ser salvada, de la injusticia de todo. ¿Cuando llegaría? La respuesta era un cruel gesto de desorden en cien momentos fugaces. El desprecio de aquellas chicas ignorándote o gritándote cosas, la mano inapropiada de otros en tu tracero en el salón de clases, la acusación en los ojos de tu padre cuando se lo contaste. Por cada Chico o disfrazado de hombre que dejaste entrar en tu cuerpo, en tu corazón. Aprendiste que no tienes la magia que vuelve príncipe a la bestia. Te rodeaste de las chicas que siempre envidiaste, con el deseo de compartir su poder y te odiaste y eso te denigro aún más.

Luego cuando creías que era mejor desaparecer, el té vio y en el fondo sabías que era demasiado bueno para ser verdad, pero te dejaste llevar, porque fue el primero con la fuerza para levantarte. Ahora en su castillo comprendes que el príncipe azul y barba azul son el mismo hombre. Solo tendrás un final feliz, a menos que ames las dos caras.

¿No querías esto?

¿No querías que te coronaran?

¿Ser amada?

¿No lo pediste?

Entonces di que puedes vivir así, di que lo amas y di que le agradeces. Di lo que sea.

¿Y si no puedo amarlo?

-“¿Eres la indicada?; no, ahora no es el momento de abandonar mis principios.”

Debi creer que el amor lo conquista todo. Y si tu me amas, es solo cuestión de tiempo… pero el tiempo, el tiempo no parece estar de nuestro lado.

Tortuga Rosada

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .